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506. JOAQUÍN TORRES-GARCÍA (Montevideo, Uruguay, 1874 - 1949)Jarrito blanco con persiana, 1924

Óleo sobre cartón adherido a lienzo.
45,5 x 34 cm. (tamaño del cartón).
47 x 36 cm. (tamaño del lienzo).
Firmado y fechado abajo.
 
PROCEDENCIA:
Colección del artista.
Augusto Torres, Montevideo.
Legado de Augusto Torres.
Colección particular.
Galería Leandro Navarro, Madrid.
Colección particular.
 
EXPOSICIONES:
París, Galerie Carmine, Paris, “ J. Torres-García”, 1927, nº. 15, titulado Fenêtre.
Austin, Texas, Universidad de Texas; Caracas, Fundación Museo de Arte Contemporáneo; Galería INC, Museo de Arte Italiano, “Joaquín Torres-García. 1874-1949: Cronología y Catálogo de la Colección familiar”, 1974, nº.37, titulado Jarrito blanco con persiana.
Madrid, Galería Leandro Navarro, “Joaquín Torres-García: Arte Constructivo”, 2004, rep.pág.71.
 
BIBLIOGRAFÍA:
Juan Gutiérrez Gili, “Torres García”, Alfar, Montevideo, 1933, rep.
Joaquín Torres-García, “Revalorización del concepto de pintura”, Boletín de la Cátedra de investigación y de orientación artística, año 1, nº5, diciembre 1942, rep.pág.4.
VV.AA, “Joaquín Torres-García: Homenaje de Ver y Estimar”, Ver y Estimar, Buenos Aires, vol.IV, nº11 y 12, junio de 1949, rep.
Cecilia de Torres, "Joaquín Torres-García. Catalogue raisonné", www.torresgarcia.com, nº.cat.:1924.24 (estate: 48).
 
 Joaquín Torres-García (Montevideo, Uruguay, 1874-1949) es internacionalmente reconocido como uno de los grandes creadores de la primera mitad del s.XX.
Artista multidisciplinar, destacó en la pintura, el dibujo y la escultura. También realizó diseños de juguetes, vidrieras y mobiliario; creó anuncios publicitarios e ilustró libros. Muy importante también fue su labor como teórico del arte y docente. Escribió numerosos libros y ensayos, de los cuales el más destacado fue Universalismo Constructivo (1944) y editó varias revistas como Círculo y cuadrado.
Como docente fundó en 1934 en Montevideo la Asociación de Arte Constructivo (AAC) y posteriormente el Taller Torres García, que dio origen a la denominada “Escuela del Sur”, influyendo en futuras generaciones de artistas de su país.
Nacido en Montevideo de padre emigrante catalán y madre uruguaya, en su vida tuvo que luchar por la supervivencia y el reconocimiento de su arte, lo que le llevó a residir en numerosos lugares del mundo: Barcelona, Nueva York, Italia, Francia, Madrid y finalmente Montevideo.
 
La década de los años 20 es un periodo de especial relevancia en el desarrollo vital y artístico de Torres. En 1920 abandona Barcelona junto con su mujer y sus hijos y embarca en el puerto de La Havre -tras una corta estancia en París- rumbo a Nueva York.
En Nueva York, Torres se siente estimulado por el ritmo frenético de la gran ciudad pero no consigue reconocimiento con su pintura.
Más éxito tiene con el diseño de juguetes de madera pintada que ya venía creando de manera comercial desde 1918, llegando a fundar el Artists’ Toy Makers en asociación con Dover Farms Industries y crea la patente del Go-Pony, un caballo de madera con balancín que tenía un mecanismo que generaba su avance.
Tras una estancia de dos años en Nueva York, Torres-García abandona la capital estadounidense en julio de 1922 rumbo a Génova. En Italia tenía la esperanza de encontrar mejores carpinteros para la fabricación de sus juguetes y abaratar costes. Tras pasar por Pisa, Cascina y Florencia, Torres se instala en Fiésole, donde trabaja casi exclusivamente en el diseño de juguetes y, junto con su amigo Joan Agell, crea la empresa Aladdin Toy Company con base en Nueva York, para su fabricación y venta1. En su agenda de 1922 anota: “Ya no voy a pintar más, voy a meter mi pintura en los juguetes”.
En la primavera de 1924 se traslada a Livorno y finalmente en diciembre de 1924 marcha rumbo a Francia, instalándose en el pueblo de Villefranche-sur-Mer, en la Costa Azul. Es precisamente en 1924 cuando Torres retoma la necesidad de pintar.
 
Jarrito blanco con persiana, firmado y fechado en 1924 y expuesto por primera vez en la Galería Carmine de París en 1927, es un claro ejemplo del estilo de Torres-García a mediados de los años 20.
En primer término, sobre una mesa o superficie plana, destaca a la derecha un jarrito o taza con asa de color blanco y a la izquierda un objeto sin identificar que bien podría ser un trozo de queso o de pastel. De fondo, podemos observar una ventana en la mitad derecha y una puerta con persianas de madera pintada de verde en la mitad izquierda.
Pese a la sobriedad de colores y elementos utilizados, la obra es alegre y vibrante gracias a la luz que entra por el lado izquierdo de la composición iluminando todo el espacio y acentuando la blancura de la taza.
Aunque será a partir de 1926 en París cuando Torres entre en contacto con Piet Mondrian y Theo van Doesburg, los fundadores del neoplasticismo y comience a realizar sus obras constructivas, ya en este momento se puede observar su interés por la perfecta distribución geométrica del espacio de sus obras y por la representación bidimensional de la realidad, eliminando la perspectiva y solo sugiriendo el volumen por medio de unas sombras muy marcadas.
Las gruesas líneas horizontales y verticales que utiliza Torres para definir los contornos, no solo le sirven para dar volumen sino que acentúan la división del espacio compositivo, claramente dividido en tres zonas: una inferior con la mesa o base y dos en la parte superior con la ventana y la puerta, adelantándose a lo que más tarde serán sus composiciones constructivas con objetos, figuras y símbolos dentro de retículas.
1En febrero de 1925 un desgraciado incencio destruyó la fábrica y todo el inventario de juguetes.
 
 

Precio salida

45.000 €

VENDIDO POR

45.000 €
VENDIDO
506. JOAQUÍN TORRES-GARCÍA (Montevideo, Uruguay, 1874 - 1949)Jarrito blanco con persiana, 1924

Óleo sobre cartón adherido a lienzo.
45,5 x 34 cm. (tamaño del cartón).
47 x 36 cm. (tamaño del lienzo).
Firmado y fechado abajo.
 
PROCEDENCIA:
Colección del artista.
Augusto Torres, Montevideo.
Legado de Augusto Torres.
Colección particular.
Galería Leandro Navarro, Madrid.
Colección particular.
 
EXPOSICIONES:
París, Galerie Carmine, Paris, “ J. Torres-García”, 1927, nº. 15, titulado Fenêtre.
Austin, Texas, Universidad de Texas; Caracas, Fundación Museo de Arte Contemporáneo; Galería INC, Museo de Arte Italiano, “Joaquín Torres-García. 1874-1949: Cronología y Catálogo de la Colección familiar”, 1974, nº.37, titulado Jarrito blanco con persiana.
Madrid, Galería Leandro Navarro, “Joaquín Torres-García: Arte Constructivo”, 2004, rep.pág.71.
 
BIBLIOGRAFÍA:
Juan Gutiérrez Gili, “Torres García”, Alfar, Montevideo, 1933, rep.
Joaquín Torres-García, “Revalorización del concepto de pintura”, Boletín de la Cátedra de investigación y de orientación artística, año 1, nº5, diciembre 1942, rep.pág.4.
VV.AA, “Joaquín Torres-García: Homenaje de Ver y Estimar”, Ver y Estimar, Buenos Aires, vol.IV, nº11 y 12, junio de 1949, rep.
Cecilia de Torres, "Joaquín Torres-García. Catalogue raisonné", www.torresgarcia.com, nº.cat.:1924.24 (estate: 48).
 
 Joaquín Torres-García (Montevideo, Uruguay, 1874-1949) es internacionalmente reconocido como uno de los grandes creadores de la primera mitad del s.XX.
Artista multidisciplinar, destacó en la pintura, el dibujo y la escultura. También realizó diseños de juguetes, vidrieras y mobiliario; creó anuncios publicitarios e ilustró libros. Muy importante también fue su labor como teórico del arte y docente. Escribió numerosos libros y ensayos, de los cuales el más destacado fue Universalismo Constructivo (1944) y editó varias revistas como Círculo y cuadrado.
Como docente fundó en 1934 en Montevideo la Asociación de Arte Constructivo (AAC) y posteriormente el Taller Torres García, que dio origen a la denominada “Escuela del Sur”, influyendo en futuras generaciones de artistas de su país.
Nacido en Montevideo de padre emigrante catalán y madre uruguaya, en su vida tuvo que luchar por la supervivencia y el reconocimiento de su arte, lo que le llevó a residir en numerosos lugares del mundo: Barcelona, Nueva York, Italia, Francia, Madrid y finalmente Montevideo.
 
La década de los años 20 es un periodo de especial relevancia en el desarrollo vital y artístico de Torres. En 1920 abandona Barcelona junto con su mujer y sus hijos y embarca en el puerto de La Havre -tras una corta estancia en París- rumbo a Nueva York.
En Nueva York, Torres se siente estimulado por el ritmo frenético de la gran ciudad pero no consigue reconocimiento con su pintura.
Más éxito tiene con el diseño de juguetes de madera pintada que ya venía creando de manera comercial desde 1918, llegando a fundar el Artists’ Toy Makers en asociación con Dover Farms Industries y crea la patente del Go-Pony, un caballo de madera con balancín que tenía un mecanismo que generaba su avance.
Tras una estancia de dos años en Nueva York, Torres-García abandona la capital estadounidense en julio de 1922 rumbo a Génova. En Italia tenía la esperanza de encontrar mejores carpinteros para la fabricación de sus juguetes y abaratar costes. Tras pasar por Pisa, Cascina y Florencia, Torres se instala en Fiésole, donde trabaja casi exclusivamente en el diseño de juguetes y, junto con su amigo Joan Agell, crea la empresa Aladdin Toy Company con base en Nueva York, para su fabricación y venta1. En su agenda de 1922 anota: “Ya no voy a pintar más, voy a meter mi pintura en los juguetes”.
En la primavera de 1924 se traslada a Livorno y finalmente en diciembre de 1924 marcha rumbo a Francia, instalándose en el pueblo de Villefranche-sur-Mer, en la Costa Azul. Es precisamente en 1924 cuando Torres retoma la necesidad de pintar.
 
Jarrito blanco con persiana, firmado y fechado en 1924 y expuesto por primera vez en la Galería Carmine de París en 1927, es un claro ejemplo del estilo de Torres-García a mediados de los años 20.
En primer término, sobre una mesa o superficie plana, destaca a la derecha un jarrito o taza con asa de color blanco y a la izquierda un objeto sin identificar que bien podría ser un trozo de queso o de pastel. De fondo, podemos observar una ventana en la mitad derecha y una puerta con persianas de madera pintada de verde en la mitad izquierda.
Pese a la sobriedad de colores y elementos utilizados, la obra es alegre y vibrante gracias a la luz que entra por el lado izquierdo de la composición iluminando todo el espacio y acentuando la blancura de la taza.
Aunque será a partir de 1926 en París cuando Torres entre en contacto con Piet Mondrian y Theo van Doesburg, los fundadores del neoplasticismo y comience a realizar sus obras constructivas, ya en este momento se puede observar su interés por la perfecta distribución geométrica del espacio de sus obras y por la representación bidimensional de la realidad, eliminando la perspectiva y solo sugiriendo el volumen por medio de unas sombras muy marcadas.
Las gruesas líneas horizontales y verticales que utiliza Torres para definir los contornos, no solo le sirven para dar volumen sino que acentúan la división del espacio compositivo, claramente dividido en tres zonas: una inferior con la mesa o base y dos en la parte superior con la ventana y la puerta, adelantándose a lo que más tarde serán sus composiciones constructivas con objetos, figuras y símbolos dentro de retículas.
1En febrero de 1925 un desgraciado incencio destruyó la fábrica y todo el inventario de juguetes.
 
 

Precio salida: 45.000 €

VENDIDO POR: 45.000 €

VENDIDO
507. JOAQUÍN TORRES-GARCÍA (Montevideo, Uruguay, 1874 - 1949)Objetos, 1949

Óleo sobre cartón adherido a lienzo.
43 x 51,5 cm. (tamaño del cartón).
44 x 53,5 cm. (tamaño del lienzo).
Firmado con iniciales y fechado áng.sup.dcho.
 
PROCEDENCIA:
Colección del artista.
Galería Guillermo de Osma, Madrid.
Galería Manuel Mayoral, Barcelona.
Galería Leandro Navarro, Madrid.
Colección particular.
EXPOSICIONES:
Murcia, Museo Ramón Gaya, “Joaquín Torres-García: Óleos, dibujos, esculturas y juguetes”, 1999.
Málaga, Fundación Pablo Picasso, “Malabarismos (1917-1949)”, 2000.
Madrid, Museo Colecciones ICO, “Joaquín Torres-García: Un Mundo Construido”, 2002-2003.
Madrid, Galería Leandro Navarro, “Joaquín Torres-García: Arte Constructivo”, 2004.
BIBLIOGRAFÍA:
Cat.exp. “Joaquín Torres-García: Óleos, dibujos, esculturas y juguetes”, Museo Ramón Gaya, Murcia, rep., titulado Bodegón.
Cat.exp. “Malabarismos (1917-1949)”, Fundación Pablo Picasso, Málaga, rep.
Cat.exp. “Joaquín Torres-García: Un Mundo Construido”, Museo Colecciones ICO, Madrid, rep.pág.218.
Cat.exp. “Joaquín Torres-García: Arte Constructivo”, Galería Leandro Navarro, Madrid, rep.pág.69
Cecilia de Torres, “Joaquín Torres-García. Catalogue raisonné”, www.torresgarcia.com, nº.cat.: 1949.02 (estate: 905).
 
En abril de 1934, tras 43 años de ausencia, Torres-García regresa a su ciudad natal, Montevideo, con el reconocimiento del mundo del arte en Europa pero con todo por hacer en Uruguay.
El redescubrimiento de Montevideo le causa una gran impresión: “Al llegar aquí, a Montevideo, después de cuarenta y tres años de
ausencia, quedé asombrado del cambio en el aspecto de la ciudad y en las gentes y tuve la mayor alegría. Ésta es una ciudad moderna
-me dije-, está completamente en la vibración de hoy y, excepto en la magnitud, nada tiene que envidiar a otras grandes ciudades”.
 
Si bien la ciudad le cautiva por su modernidad, pronto se dará cuenta que en el terreno de las artes, la sociedad uruguaya estaba muy anticuada, prevaleciendo todavía el gusto decimonónico. Así, con la intención de estimular el panorama artístico de la ciudad, Torres se puso de inmediato a dar conferencias (dictó más de 500) y escribir artículos para dar a conocer todo lo aprendido en París del arte de vanguardia y sus ideas teóricas sobre el arte constructivo.
Con la idea de impulsar un arte propio e inédito para el continente Americano, unión de la cultura indígena precolombina y la doctrina “Constructiva”, funda la Asociación de Arte Constructivo (AAC) y edita la revista “Círculo y cuadrado”, continuidad de la revista
“Cercle et Carré” de su etapa parisina. Publica varios libros como: La tradición del hombre abstracto (Doctrina constructiva), Notes sobre art, Raison et nature y Metafísica de la prehistoria Indoamericana, siendo el más importante Universalismo Constructivo, resumen de toda una vida reflexionando sobre el arte.
En 1942 crea el Taller Torres García, germen de la denominada “Escuela del Sur”, donde enseñará a futuros artistas su visión de la
universalidad de la pintura. Fallece en Montevideo en agosto de 1949.
 
Objetos, firmado y fechado en 1949, es una de las últimas pinturas que realizó Torres antes de su fallecimiento y resume muy bien sus ideas sobre el retorno a un arte más simple y primitivo.
Sobre un mismo fondo de color, Torres dispone varios utensilios de cocina, tales como una cuchara y un cuchillo, una espumadera y un cucharón, una olla, una taza, una aceitera, una jarra y un tarro de cristal.
Estos objetos están representados de manera bidimensional, colocados unos por encima o delante de otros eliminando totalmente la perspectiva, al estilo de las pinturas rupestres, primitivas o de época medieval, aunque manteniendo la composición y el orden.
A diferencia de “Jarrito blanco con persiana” (ver lote 506), en esta obra ya no utiliza el recurso de acentuar las sombras para sugerir
volumen sino que este es sugerido por medio de unas gruesas líneas negras que dibujan el contorno. Sobre este contorno se aplica el color buscando un mayor realismo gracias a la utilización de una gama de colores primarios más la gama de grises.
 
“Al trazar nuestros diseños, no hemos tenido en cuenta la dimensión de los objetos tal como están relacionados en la realidad (aquí pueden ser de igual tamaño una botella y un hombre), porque esta dimensión relativa (real) no nos interesa. Nos interesa o puede interesarnos si la dimensión marca jerarquía; es decir, si tiene significado; pero sobre todo, la dimensión nos interesa como proporción. De ahí que conviene que el dibujo sea planista (geometral) a fin de que todo pueda medirse y así establecer relaciones armónicas. No nos importa la deformación, porque ya hemos cortado con el orden normal para ponernos en un orden estético. El artista opera con formas y no con cosas, porque lo que él está haciendo es un ordenamiento plástico, y no la reproducción de un aspecto natural.
Nuestro sistema de proporciones se basa en la llamada sección áurea […]”. (Joaquín Torres-García, Universalismo Constructivo, 1944).
 

Precio salida

55.000 €

VENDIDO POR

60.000 €
VENDIDO
507. JOAQUÍN TORRES-GARCÍA (Montevideo, Uruguay, 1874 - 1949)Objetos, 1949

Óleo sobre cartón adherido a lienzo.
43 x 51,5 cm. (tamaño del cartón).
44 x 53,5 cm. (tamaño del lienzo).
Firmado con iniciales y fechado áng.sup.dcho.
 
PROCEDENCIA:
Colección del artista.
Galería Guillermo de Osma, Madrid.
Galería Manuel Mayoral, Barcelona.
Galería Leandro Navarro, Madrid.
Colección particular.
EXPOSICIONES:
Murcia, Museo Ramón Gaya, “Joaquín Torres-García: Óleos, dibujos, esculturas y juguetes”, 1999.
Málaga, Fundación Pablo Picasso, “Malabarismos (1917-1949)”, 2000.
Madrid, Museo Colecciones ICO, “Joaquín Torres-García: Un Mundo Construido”, 2002-2003.
Madrid, Galería Leandro Navarro, “Joaquín Torres-García: Arte Constructivo”, 2004.
BIBLIOGRAFÍA:
Cat.exp. “Joaquín Torres-García: Óleos, dibujos, esculturas y juguetes”, Museo Ramón Gaya, Murcia, rep., titulado Bodegón.
Cat.exp. “Malabarismos (1917-1949)”, Fundación Pablo Picasso, Málaga, rep.
Cat.exp. “Joaquín Torres-García: Un Mundo Construido”, Museo Colecciones ICO, Madrid, rep.pág.218.
Cat.exp. “Joaquín Torres-García: Arte Constructivo”, Galería Leandro Navarro, Madrid, rep.pág.69
Cecilia de Torres, “Joaquín Torres-García. Catalogue raisonné”, www.torresgarcia.com, nº.cat.: 1949.02 (estate: 905).
 
En abril de 1934, tras 43 años de ausencia, Torres-García regresa a su ciudad natal, Montevideo, con el reconocimiento del mundo del arte en Europa pero con todo por hacer en Uruguay.
El redescubrimiento de Montevideo le causa una gran impresión: “Al llegar aquí, a Montevideo, después de cuarenta y tres años de
ausencia, quedé asombrado del cambio en el aspecto de la ciudad y en las gentes y tuve la mayor alegría. Ésta es una ciudad moderna
-me dije-, está completamente en la vibración de hoy y, excepto en la magnitud, nada tiene que envidiar a otras grandes ciudades”.
 
Si bien la ciudad le cautiva por su modernidad, pronto se dará cuenta que en el terreno de las artes, la sociedad uruguaya estaba muy anticuada, prevaleciendo todavía el gusto decimonónico. Así, con la intención de estimular el panorama artístico de la ciudad, Torres se puso de inmediato a dar conferencias (dictó más de 500) y escribir artículos para dar a conocer todo lo aprendido en París del arte de vanguardia y sus ideas teóricas sobre el arte constructivo.
Con la idea de impulsar un arte propio e inédito para el continente Americano, unión de la cultura indígena precolombina y la doctrina “Constructiva”, funda la Asociación de Arte Constructivo (AAC) y edita la revista “Círculo y cuadrado”, continuidad de la revista
“Cercle et Carré” de su etapa parisina. Publica varios libros como: La tradición del hombre abstracto (Doctrina constructiva), Notes sobre art, Raison et nature y Metafísica de la prehistoria Indoamericana, siendo el más importante Universalismo Constructivo, resumen de toda una vida reflexionando sobre el arte.
En 1942 crea el Taller Torres García, germen de la denominada “Escuela del Sur”, donde enseñará a futuros artistas su visión de la
universalidad de la pintura. Fallece en Montevideo en agosto de 1949.
 
Objetos, firmado y fechado en 1949, es una de las últimas pinturas que realizó Torres antes de su fallecimiento y resume muy bien sus ideas sobre el retorno a un arte más simple y primitivo.
Sobre un mismo fondo de color, Torres dispone varios utensilios de cocina, tales como una cuchara y un cuchillo, una espumadera y un cucharón, una olla, una taza, una aceitera, una jarra y un tarro de cristal.
Estos objetos están representados de manera bidimensional, colocados unos por encima o delante de otros eliminando totalmente la perspectiva, al estilo de las pinturas rupestres, primitivas o de época medieval, aunque manteniendo la composición y el orden.
A diferencia de “Jarrito blanco con persiana” (ver lote 506), en esta obra ya no utiliza el recurso de acentuar las sombras para sugerir
volumen sino que este es sugerido por medio de unas gruesas líneas negras que dibujan el contorno. Sobre este contorno se aplica el color buscando un mayor realismo gracias a la utilización de una gama de colores primarios más la gama de grises.
 
“Al trazar nuestros diseños, no hemos tenido en cuenta la dimensión de los objetos tal como están relacionados en la realidad (aquí pueden ser de igual tamaño una botella y un hombre), porque esta dimensión relativa (real) no nos interesa. Nos interesa o puede interesarnos si la dimensión marca jerarquía; es decir, si tiene significado; pero sobre todo, la dimensión nos interesa como proporción. De ahí que conviene que el dibujo sea planista (geometral) a fin de que todo pueda medirse y así establecer relaciones armónicas. No nos importa la deformación, porque ya hemos cortado con el orden normal para ponernos en un orden estético. El artista opera con formas y no con cosas, porque lo que él está haciendo es un ordenamiento plástico, y no la reproducción de un aspecto natural.
Nuestro sistema de proporciones se basa en la llamada sección áurea […]”. (Joaquín Torres-García, Universalismo Constructivo, 1944).
 

Precio salida: 55.000 €

VENDIDO POR: 60.000 €