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961. ESCUELA CORDOBESA, H. 1700San Acisclo, Santa Victoria, Santa María, Santa Flora, San Pablo, San Perfecto, San Sisenando, San Leovigildo, San Teodemiro, San Cristobal y San Argimiro

Cuatro óleos sobre lienzo. 90 x 118,5 cm.
Inscritos "S. ACISCLO", "S. VICTORIA","S.MARIA", "S.FLORA", "S.PABLO", "S.PERFECTO", "S. SICENANDO", "S. LEOVEGILDO", "S. TEODEMIRO", "S. CRISTOVA", "S. ARCEMIRO".
Interesante serie de cuatro lienzos que representan distintos santos mártires cordobeses. En primer lugar, San Acisclo y Santa Victoria, dos hermanos, patrones de Córdoba, que, durante el mandato de Diocleciano como emperador de Roma, fueron martirizados por profesar la fe cristiana. En segundo lugar, Santa Flora y Santa Victoria, hijas de matrimonios mixtos entre cristianos y musulmanes. Se encontraron en la iglesia de San Acisclo cuando Flora rezaba para soportar el martirio. Decidieron entregarse juntas. María fue condenada por blasfemia tras condenar a Mahoma ante el tribunal, y Flora por apostasía en 851. En tercer lugar, San Pablo, diácono de Córdoba perteneciente al monasterio de San Zoilo, fue decapitado en 851; Perfecto, Sacerdote cordobés que fue ejecutado por difamar al islam y a Mahoma en 850; Sisenando, nacido en Portugal, fue diácono en la iglesia de San Acisclo, decapitado en 851. Por último, Leovigildo, monje de Córdoba ejecutado en 852; Teodomiro, San Teodomiro era un carmonense que se marchó joven a Córdoba. Vivió en el Convento de San Zoilo, como monje benedictino. Murió degollado. San Cristóbal, santo cordobés decapitado; San Argimiro, noble cabra y fue censor del emir Mohamed I. Tras perder su cargo por su fe cristiana se hizo monje. Se le acusó de haber insultado al profeta Mahoma y haber proclamado públicamente la divinidad de Jesús. Se le ofreció la posibilidad de retractarse y abrazar el islam, lo que rechazó, siendo ejecutado en 856. El siglo IX, fueron unos años convulsos, tras la conquista de los árabes, la mayor parte de la ciudad de Córdoba era musulmana. Durante los emiratos de Abderramán II y Mohamed I, muchos cristianos mozárabes alentados por el clérigo Eulogio de Córdoba, fueron martirizados, decapitados y condenados a muerte.
Con una riqueza cromática el pintor dispone sobre un fondo de paisaje, la sucesión de un conjunto de santos con sus palmas de martirio, y atributos. Con una soltura de pincel, va plasmando los rasgos fisionómicos de cada uno de ellos. Son delicadísimos retratos, que inmortalizan el carácter heroico de estos Santos al asumir el martirio por defender siempre sus convicciones religiosas.

Precio salida

20.000 €

961. ESCUELA CORDOBESA, H. 1700San Acisclo, Santa Victoria, Santa María, Santa Flora, San Pablo, San Perfecto, San Sisenando, San Leovigildo, San Teodemiro, San Cristobal y San Argimiro

Cuatro óleos sobre lienzo. 90 x 118,5 cm.
Inscritos "S. ACISCLO", "S. VICTORIA","S.MARIA", "S.FLORA", "S.PABLO", "S.PERFECTO", "S. SICENANDO", "S. LEOVEGILDO", "S. TEODEMIRO", "S. CRISTOVA", "S. ARCEMIRO".
Interesante serie de cuatro lienzos que representan distintos santos mártires cordobeses. En primer lugar, San Acisclo y Santa Victoria, dos hermanos, patrones de Córdoba, que, durante el mandato de Diocleciano como emperador de Roma, fueron martirizados por profesar la fe cristiana. En segundo lugar, Santa Flora y Santa Victoria, hijas de matrimonios mixtos entre cristianos y musulmanes. Se encontraron en la iglesia de San Acisclo cuando Flora rezaba para soportar el martirio. Decidieron entregarse juntas. María fue condenada por blasfemia tras condenar a Mahoma ante el tribunal, y Flora por apostasía en 851. En tercer lugar, San Pablo, diácono de Córdoba perteneciente al monasterio de San Zoilo, fue decapitado en 851; Perfecto, Sacerdote cordobés que fue ejecutado por difamar al islam y a Mahoma en 850; Sisenando, nacido en Portugal, fue diácono en la iglesia de San Acisclo, decapitado en 851. Por último, Leovigildo, monje de Córdoba ejecutado en 852; Teodomiro, San Teodomiro era un carmonense que se marchó joven a Córdoba. Vivió en el Convento de San Zoilo, como monje benedictino. Murió degollado. San Cristóbal, santo cordobés decapitado; San Argimiro, noble cabra y fue censor del emir Mohamed I. Tras perder su cargo por su fe cristiana se hizo monje. Se le acusó de haber insultado al profeta Mahoma y haber proclamado públicamente la divinidad de Jesús. Se le ofreció la posibilidad de retractarse y abrazar el islam, lo que rechazó, siendo ejecutado en 856. El siglo IX, fueron unos años convulsos, tras la conquista de los árabes, la mayor parte de la ciudad de Córdoba era musulmana. Durante los emiratos de Abderramán II y Mohamed I, muchos cristianos mozárabes alentados por el clérigo Eulogio de Córdoba, fueron martirizados, decapitados y condenados a muerte.
Con una riqueza cromática el pintor dispone sobre un fondo de paisaje, la sucesión de un conjunto de santos con sus palmas de martirio, y atributos. Con una soltura de pincel, va plasmando los rasgos fisionómicos de cada uno de ellos. Son delicadísimos retratos, que inmortalizan el carácter heroico de estos Santos al asumir el martirio por defender siempre sus convicciones religiosas.

Precio salida: 20.000 €

VENDIDO
975. BENITO ESPINÓS (Valencia, 1748- 1818)Florero de rosas, lirios, anémonas y otras florecillas sobre una piedra en un paisaje

Óleo sobre tabla. 29 x 28,5 cm.
En el reverso con etiqueta de la Sociedad de Amigos del Arte, Exposición de Floreros y Bodegones en la Pintura Española de 1935, nº 150.
 
PROCEDENCIA:
Antigua colección de los Marqueses de Moret.
Por descendencia a los actuales propietarios.
 
BIBLIOGRAFÍA:
CAVESTANY, Julio: "Floreros y Bodegones en la Pintura Española". Madrid, 1936- 40, pág. 102 y 169, nº 150.
SÁNCHEZ LÓPEZ, Andrés: "Floreros y Bodegones en la Pintura Española". Madrid, 2006, pág. 502 (como obra no localizada pero documentada).
 
Benito Espinós, fue el pintor más sobresaliente de toda la pintura de flores valenciana de la segunda mitad del siglo XVIII. Se formó junto a su padre José Espinós, pintor y grabador de láminas. Estudio en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. En 1783, fue premiado por la Academia de San Carlos por el diseño para una colcha, encargo de Carlos III. En 1784, fue nombrado primer director de la Escuela de Flores y Ornatos donde permaneció hasta 1814-15, año que pudio su jubilación por enfermedad. Realizó varios viajes a Madrid, en 1788 y 1802, y regaló a Carlos IV cinco pinturas de tema floral.
 
Obra expuesta en la exposición de floreros y bodegones de 1936, y conservada hasta ahora en una colección particular. Es, sin duda, un estudio de flores de delicada factura, dispuesto sobre un fondo de paisaje con una composición equilibrada. Con una pincelada suelta y un magnifico juego lumínico el pintor va disponiendo las distintas flores: rosas, lirios, anémonas…Son habituales en la producción de Espinós, los estudios de flores realizados al óleo que pudieron servir para el estudio de flores de sus discípulos en las que el pintor nos transmite toda la frescura y la inmediatez en la ejecución como si se tratara de una instantánea tomada directamente del natural.
 

Precio salida

15.000 €

VENDIDO POR

15.000 €
VENDIDO
975. BENITO ESPINÓS (Valencia, 1748- 1818)Florero de rosas, lirios, anémonas y otras florecillas sobre una piedra en un paisaje

Óleo sobre tabla. 29 x 28,5 cm.
En el reverso con etiqueta de la Sociedad de Amigos del Arte, Exposición de Floreros y Bodegones en la Pintura Española de 1935, nº 150.
 
PROCEDENCIA:
Antigua colección de los Marqueses de Moret.
Por descendencia a los actuales propietarios.
 
BIBLIOGRAFÍA:
CAVESTANY, Julio: "Floreros y Bodegones en la Pintura Española". Madrid, 1936- 40, pág. 102 y 169, nº 150.
SÁNCHEZ LÓPEZ, Andrés: "Floreros y Bodegones en la Pintura Española". Madrid, 2006, pág. 502 (como obra no localizada pero documentada).
 
Benito Espinós, fue el pintor más sobresaliente de toda la pintura de flores valenciana de la segunda mitad del siglo XVIII. Se formó junto a su padre José Espinós, pintor y grabador de láminas. Estudio en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. En 1783, fue premiado por la Academia de San Carlos por el diseño para una colcha, encargo de Carlos III. En 1784, fue nombrado primer director de la Escuela de Flores y Ornatos donde permaneció hasta 1814-15, año que pudio su jubilación por enfermedad. Realizó varios viajes a Madrid, en 1788 y 1802, y regaló a Carlos IV cinco pinturas de tema floral.
 
Obra expuesta en la exposición de floreros y bodegones de 1936, y conservada hasta ahora en una colección particular. Es, sin duda, un estudio de flores de delicada factura, dispuesto sobre un fondo de paisaje con una composición equilibrada. Con una pincelada suelta y un magnifico juego lumínico el pintor va disponiendo las distintas flores: rosas, lirios, anémonas…Son habituales en la producción de Espinós, los estudios de flores realizados al óleo que pudieron servir para el estudio de flores de sus discípulos en las que el pintor nos transmite toda la frescura y la inmediatez en la ejecución como si se tratara de una instantánea tomada directamente del natural.
 

Precio salida: 15.000 €

VENDIDO POR: 15.000 €

VENDIDO
1005. ESCUELA COLONIAL, SIGLO XVIIINuestra Señora del Refugio, también conocida como Virgen de Belén

Óleo sobre lienzo. 83,5 x 63 cm.
Con marco antiguo en madera policromada en rojo y decoración floral.
 
EXPOSICIONES:
"Pintura de los siglo XIII al XIX". Palma de Mallorca, 1950.
 
BIBLIOGRAFÍA:
Exposición de Pintura de los siglos XIII al XIX. Galerías Bauzá, Palma de Mallorca, Marzo- Abril, 1950, lám. 125.
 
PROCEDENCIA:
Antigua colección de D. Antonio Alcover Sureda (1862-1932). Escritor, sacerdote, linguista, folclorista, arquitecto, publicista. Su magna obra, fue el diccionario Catalán- Valencià, publicado en Balear. Solo se pudo publicar un tomo debido a su muerte prematura.
 
La obra que presentamos se expuso en las galerías de Palma de Mallorca en el año 1950. La exposición reunía una magna manifestación, y lo más notable del tesoro artístico de Mallorca. Entre las 138 obras expuestas había pinturas de la mano de Vandick, Teniers, Carducho, Lucas Giordano, Matia Pretti, Mengs, Guido Reni.
 
Sobre un fondo neutro, la Virgen de Belén, enmarcada por dos ricos cortinajes de gran intensidad cromática. Tanto las coronas como los bordes del manto de la Virgen y el Niño, están adornados con incrustaciones de cristales transparentes y de colores (algunos perdidos). Destacamos la piedra de lapislázuli de la parte central de la corona de la Virgen y los adornos lobulados; ya utilizados por el pintor Rafael Laspron en el cuadro de Nuestra Señora del Refugio de Zacatecas. En la parte inferior, inscrita una antigua cartela "Refugium Peccatorum", apenas perceptible. Probablemente, se tratará de un arrepentimiento del pintor, sobre la que decidió pintar los ropajes de la Virgen en el mismo momento de la ejecución de la obra.

Precio salida

7.000 €

VENDIDO POR

7.000 €
VENDIDO
1005. ESCUELA COLONIAL, SIGLO XVIIINuestra Señora del Refugio, también conocida como Virgen de Belén

Óleo sobre lienzo. 83,5 x 63 cm.
Con marco antiguo en madera policromada en rojo y decoración floral.
 
EXPOSICIONES:
"Pintura de los siglo XIII al XIX". Palma de Mallorca, 1950.
 
BIBLIOGRAFÍA:
Exposición de Pintura de los siglos XIII al XIX. Galerías Bauzá, Palma de Mallorca, Marzo- Abril, 1950, lám. 125.
 
PROCEDENCIA:
Antigua colección de D. Antonio Alcover Sureda (1862-1932). Escritor, sacerdote, linguista, folclorista, arquitecto, publicista. Su magna obra, fue el diccionario Catalán- Valencià, publicado en Balear. Solo se pudo publicar un tomo debido a su muerte prematura.
 
La obra que presentamos se expuso en las galerías de Palma de Mallorca en el año 1950. La exposición reunía una magna manifestación, y lo más notable del tesoro artístico de Mallorca. Entre las 138 obras expuestas había pinturas de la mano de Vandick, Teniers, Carducho, Lucas Giordano, Matia Pretti, Mengs, Guido Reni.
 
Sobre un fondo neutro, la Virgen de Belén, enmarcada por dos ricos cortinajes de gran intensidad cromática. Tanto las coronas como los bordes del manto de la Virgen y el Niño, están adornados con incrustaciones de cristales transparentes y de colores (algunos perdidos). Destacamos la piedra de lapislázuli de la parte central de la corona de la Virgen y los adornos lobulados; ya utilizados por el pintor Rafael Laspron en el cuadro de Nuestra Señora del Refugio de Zacatecas. En la parte inferior, inscrita una antigua cartela "Refugium Peccatorum", apenas perceptible. Probablemente, se tratará de un arrepentimiento del pintor, sobre la que decidió pintar los ropajes de la Virgen en el mismo momento de la ejecución de la obra.

Precio salida: 7.000 €

VENDIDO POR: 7.000 €

VENDIDO
1006. JUAN RODRÍGUEZ JUÁREZ (Ciudad de México, 1675-1728)​San Efrén dirigiendo su cántico a la Virgen

Óleo sobre lienzo. 126 x 98,5 cm. En su tela original.
Firmado.
Con marco antiguo en madera.
Inscrito: "Ave SA. Sublime que todas las cosas. Ave y Himno de los angeles. Ave gozo y cántico de los querubines salud del mundo".
 
Miembro de una notable saga de pintores y hermano del también pintor Nicolás, en 1694 aparece ya registrado como maestro y jefe de taller, y en 1701 fue reconocido entre los mejores pintores del virreinato. Gracias a ello, fue el encargado de pintar el retrato del nuevo monarca español, Felipe V, cuya imagen se difundió notablemente tanto en la península como en las Indias. En sus primeras obras muestra un dibujo minucioso, destacando en la técnica del claroscuro, con la que logra magníficos resultados. En su primera obra conocida, datada en 1694, Nuestra Señora de San Juan, destaca gracias al dibujo tanto la solidez de las figuras como la excelente realización de los tejidos, aspecto persistente en toda su carrera. Poco más tarde comienza a pintar sus series de castas y de escenas populares, cuadros con costumbres indígenas donde mezcla lo español con lo indígena, mostrando la fusión de ambas culturas y adelantándose, de alguna manera, al gran movimiento de pintura de castas que se daría medio siglo después. En una última etapa, se acerca más a los nuevos gustos imperantes de la época cercanos al ‘murillismo’ que venía de la Península.
 
San Efrén (306- 373), diacono de la Iglesia en Siria, nació en Nisibis, ciudad de Mesopotamia. Se convirtió al cristianismo cuando tenía 18 años, y entrego su vida al servicio de Dios, dedicando su vida a la oración y al estudio. Ocupa un lugar privilegiado entre los Santos Padres, por la abundancia de sus escritos y como autoridad de su doctrina. Fue un poeta destacado y compositor de himnos religiosos para uso litúrgico y para uso popular, donde se manifiestan sus delicadísimos sentimientos hacia Jesucristo y su Santísima Madre. Los antiguos le llamaban el “Arpa del Espíritu Santo”. Sus escritos se difundieron de Oriente a Occidente, y se le reconoció como cantor de las prerrogativas de la Santísima Virgen. En 1920, Benedicto XV lo declaró Doctor de la Iglesia.
 
Son escasísimas las representaciones localizadas de este Santo. El pintor nos sitúa a San Efrén sobre un paisaje y en un primer plano dirigiendo su cántico "Ave SA. Sublime que todas las cosas. Ave y Himno de los ángeles. Ave gozo y cántico de los querubines salud del mundo" a la Virgen, en la parte superior derecha. Detrás del Santo, un conjunto de libros que manifiestan su amplia producción literaria. Destacamos el tratamiento, la excelente ejecución y el vibrante colorido de la casulla del Santo, y la habilidad del pintor por plasmar de manera realista los rasgos y gestos del santo con un minucioso dibujo. 
 

Precio salida

30.000 €

VENDIDO POR

80.000 €
VENDIDO
1006. JUAN RODRÍGUEZ JUÁREZ (Ciudad de México, 1675-1728)​San Efrén dirigiendo su cántico a la Virgen

Óleo sobre lienzo. 126 x 98,5 cm. En su tela original.
Firmado.
Con marco antiguo en madera.
Inscrito: "Ave SA. Sublime que todas las cosas. Ave y Himno de los angeles. Ave gozo y cántico de los querubines salud del mundo".
 
Miembro de una notable saga de pintores y hermano del también pintor Nicolás, en 1694 aparece ya registrado como maestro y jefe de taller, y en 1701 fue reconocido entre los mejores pintores del virreinato. Gracias a ello, fue el encargado de pintar el retrato del nuevo monarca español, Felipe V, cuya imagen se difundió notablemente tanto en la península como en las Indias. En sus primeras obras muestra un dibujo minucioso, destacando en la técnica del claroscuro, con la que logra magníficos resultados. En su primera obra conocida, datada en 1694, Nuestra Señora de San Juan, destaca gracias al dibujo tanto la solidez de las figuras como la excelente realización de los tejidos, aspecto persistente en toda su carrera. Poco más tarde comienza a pintar sus series de castas y de escenas populares, cuadros con costumbres indígenas donde mezcla lo español con lo indígena, mostrando la fusión de ambas culturas y adelantándose, de alguna manera, al gran movimiento de pintura de castas que se daría medio siglo después. En una última etapa, se acerca más a los nuevos gustos imperantes de la época cercanos al ‘murillismo’ que venía de la Península.
 
San Efrén (306- 373), diacono de la Iglesia en Siria, nació en Nisibis, ciudad de Mesopotamia. Se convirtió al cristianismo cuando tenía 18 años, y entrego su vida al servicio de Dios, dedicando su vida a la oración y al estudio. Ocupa un lugar privilegiado entre los Santos Padres, por la abundancia de sus escritos y como autoridad de su doctrina. Fue un poeta destacado y compositor de himnos religiosos para uso litúrgico y para uso popular, donde se manifiestan sus delicadísimos sentimientos hacia Jesucristo y su Santísima Madre. Los antiguos le llamaban el “Arpa del Espíritu Santo”. Sus escritos se difundieron de Oriente a Occidente, y se le reconoció como cantor de las prerrogativas de la Santísima Virgen. En 1920, Benedicto XV lo declaró Doctor de la Iglesia.
 
Son escasísimas las representaciones localizadas de este Santo. El pintor nos sitúa a San Efrén sobre un paisaje y en un primer plano dirigiendo su cántico "Ave SA. Sublime que todas las cosas. Ave y Himno de los ángeles. Ave gozo y cántico de los querubines salud del mundo" a la Virgen, en la parte superior derecha. Detrás del Santo, un conjunto de libros que manifiestan su amplia producción literaria. Destacamos el tratamiento, la excelente ejecución y el vibrante colorido de la casulla del Santo, y la habilidad del pintor por plasmar de manera realista los rasgos y gestos del santo con un minucioso dibujo. 
 

Precio salida: 30.000 €

VENDIDO POR: 80.000 €